martes, 26 de mayo de 2009

en busca de un tesoro

En busca de un tesoro


Había pasado varias semanas desde que emprendí un fantasioso viaje en busca de nuevas indecisas tecnológicas al bajar de aquel maravilloso tren no había nadie esperándome y me preguntaba, llegara la información exacta que me lleve a encontrar lo que podemos llamar computador según cada cálculo de la imaginación se construye invasiones programadas como lo es un virus que afecta el núcleo central de mi invento; algunos comportamientos raros en redes eléctricas han ocasionado en mi choque de diversión y duda que acababan explicando porque cada cosa que para nosotros es tan simple para mi invento son parte fundamental de su funcionamiento.

El ratón en este caso no es un roedor sino que es el aparato razonable que me ayude a seleccionar cada programa o cada objeto que necesito mencionar o subrayar. La torre no es eléctrica para mi invento, es como el cerebro, organiza información, guarda millones de archivos y sobre todo es la parte más delicada que este cuerpo pues conjuga cada parte de este ser volviéndose un confidente.

Cada choque en la red es como una manada de elefantes que quizá busca alimentos o diversión y convierte todo en un verdadero desastre pues no siempre conoce su origen, convirtiéndose en un fenómeno imprudente o sofisticado a la vez. En un abrir y cerrar de ojos todo ha ido avanzando en un conjunto de mágicos colores que dejan al descubierto un mágico programa que día a día no facilita, pues lo consideramos como un verdadero tesoro si las cosa serian cada vez más difíciles de realizar, pero por el momento nos debemos conformar con lo que tenemos o procurar nosotros mismos crear por un complejo sistema cibernauta que nos permite explorar las cosa mágicas y divertidas de la vida, el tiempo y el espacio por medio de un conjunto de latas y cables que para mí siempre tendrán vida.